
Hace un par de semanas (como siempre hago la crónica de los festivales tarde y mal...) asistí como "invitado" de la sección oficial de cortometrajes a la 14ª semana de cine y de la imagen de Fuentes de Ebro (SCIFE). Lo de invitado entre comillas es porque si bien la semana de cine tiene una página web y un catálogo serios y profesionales (ya llevan 14 años de experiencia) en lo relativo a las galas la cosa cambia considerablemente. Nadie confirmó siquiera mi asistencia a la gala de presentación del festival ni tampoco a la presentación de mi trabajo a concurso, es más, la SCIFE, al menos que yo sepa, no tiene ningún relaciones públicas, yo llegué allí sin conocer a nadie, me busqué un sitio en el patio de butacas y cuando llamaron a los directores de los cortos me levanté presenté brevemente el corto y me volví a sentar. Aún habiendo salido al escenario, tras la proyección ningún miembro de la organización del SCIFE se acercó siquiera a saludarme, no hablemos ya de cosas sofisticadas como un cocktail con los directores tras la proyección. De hecho si no hubiera acudido hubiese sido igual, así que, bastante decepcionado, cogí mis bártulos y me fui de allí. Puede que no sea Quentin Tarantino pero no les cobro derechos de autor por poner mi cortometraje en un cine (y además cobrando entrada) así que creo que lo mínimo que me merezco es un "Hola...y bienvenido".
Peor aún, si cabe, fue el día de la entrega de premios. Se entregaban tanto los premios a cortometrajes como el premio homenaje. Mi cortometraje estaba nominado a mejor montaje y a mejor dirección de producción (se podrían hacer muchas bromas a este respecto, ya que, cuando yo rodé El errante ni sabía qué era la dirección de producción, pero en fin... voy a contenerme) cuando llegué con mi acompañante (mi chica) al cine donde se celebra la semana de cine, no había tampoco ningún sitio reservado, pero lo mejor de todo es que tampoco había sitios libres, así que acudí a las azafatas del evento y de ellas a un tipo (ignoro quién era, pero parecía estar al cargo) que tampoco consiguió encontrarme sitio. Sin embargo, para los 30 ó 40 amigos y compadres tanto de la homenajeada por su trayectoria (Luisa Gavasa) como para los amigos y compadres de los miembros de la organización sí que habían reservado varias filas de butacas. Estaban allí entre otras personalidades Pilar Bardem o Carmen París, que con todo el respecto del mundo, no pintaban nada allí mas que ser "amigas de..." y sin embargo, para los 10 directores que competían en el festival no había ni taburetes. Yo acabé sentándome en un palco (por suerte) pero no pude ver la gala porque las butacas que encontré libres estaban libres por algo (a no ser que te subieses de pie en el sillón no se podía ver el escenario).
Esto no acaba aquí, lo mejor fue cuando, por los comentarios de los premiados, descubrí que ellos sí que habían sido invitados a una cena, pero esta era "solo para ganadores" (quiero resaltar que como había mil y una menciones debían estar nominados 8 de 10 directores o algo así).
También quiero dejar claro que yo cené en mi casa. Como decía DiCaprio en The Departed: no ticket, no laundry (en este caso no premio, no cena). Pues eso, que con su pan se lo coman.
Por cierto, aquí un par de fotos de la inauguración: Los premiados a mejor película y mejor actor/actriz, curiosamente todos de la misma película, Camino (es lo que tiene ser un festival pequeño, que o les das todos los premios a una sola película o no viene a recoger las estatuillas ni Dios).